Si estás empezando a ver baloncesto, pocas cosas confunden tanto como los silbatazos. El árbitro pita, alguien lanza tiros libres y no siempre está claro por qué. Su lógica es sencilla: castigar el contacto ilegal y la mala conducta. Distinguir sus tipos lo aclara casi todo.
¿Qué es una falta personal?
La falta personal es la más común. Se sanciona cuando un jugador hace un contacto ilegal con un rival: empujar, agarrar, bloquear con el cuerpo, golpear el brazo del tirador o cargar contra un defensor bien colocado.
No todo contacto es falta: si el toque no crea una ventaja injusta, los árbitros dejan jugar. Dos ideas lo resumen:
- El defensor puede ocupar su posición, pero no puede invadir el espacio del atacante ni desplazarlo.
- El atacante tampoco puede usar los brazos o el hombro para abrirse paso a la fuerza.
Cada una se anota al jugador y a su equipo en ese cuarto.
El límite por jugador
Acumular faltas acaba en expulsión por número máximo, y ese límite cambia según la competición:
- En la NBA, un jugador queda fuera al llegar a seis faltas personales.
- En el baloncesto FIBA, el límite es de cinco faltas por jugador.
Por eso una estrella con tres faltas antes del descanso suele sentarse unos minutos, para protegerla de la expulsión.
Faltas en acto de tiro y tiros libres
Tras casi cada falta surge la misma pregunta: ¿hay tiros libres? Si la falta se comete sobre un jugador en el momento de lanzar, el castigo es mayor:
- Si el tiro entra, la canasta vale y se concede un tiro libre adicional.
- Si el tiro falla, se conceden dos tiros libres si el intento era de dos puntos.
- Si el tiro falla y era un triple, se conceden tres tiros libres.
Sin acto de tiro, el juego se reanuda con un saque, salvo que el equipo esté en bonus.
El bonus del equipo
Cada equipo acumula también faltas por cuarto. En la NBA, a partir de la quinta falta de equipo en un mismo cuarto, el rival entra en bonus: desde ese momento, cada nueva falta personal defensiva se castiga con tiros libres, aunque no haya sido en acto de tiro.
Esto cambia la estrategia: se defiende con más cuidado para no regalar puntos y el atacante busca provocar contactos. Al final también verás faltas intencionadas para detener el reloj.
Falta técnica: castigo a la conducta
La falta técnica no sanciona un contacto, sino una conducta antideportiva o una irregularidad. Motivos habituales:
- Protestar de forma airada o faltar al respeto al árbitro.
- Provocar o burlarse de un rival, o retrasar el juego a propósito.
- Colgarse del aro sin motivo.
- Errores como tener seis jugadores en pista o pedir un tiempo muerto que ya no queda.
La sanción habitual es un tiro libre para el rival. Dos técnicas a un mismo jugador o entrenador suponen su expulsión.
Flagrante 1 y flagrante 2
Cuando el contacto es excesivo entra en juego la falta flagrante, propia del reglamento NBA. Los árbitros pueden revisar la jugada en vídeo para decidir el grado:
- Flagrante 1: contacto innecesario, pero sin la dureza del grado superior. Se castiga con tiros libres y posesión para el equipo que recibió la falta.
- Flagrante 2: contacto innecesario y excesivo. Además de los tiros libres y la posesión, el jugador es expulsado de inmediato.
Golpes a la cabeza, empujones por la espalda en el aire o acciones sin intención de jugar el balón empujan la decisión hacia el grado dos.
Falta antideportiva y descalificante
En el reglamento FIBA los nombres cambian: La falta antideportiva castiga un contacto duro sin intención legítima de jugar el balón, o una falta táctica sobre un jugador que avanzaba solo hacia la canasta. Se sanciona con tiros libres y posesión.
La falta descalificante, reservada a acciones violentas o muy graves, obliga a abandonar el partido y el banquillo, y el equipo pierde además la posesión tras los tiros libres.
Para ver el próximo partido
La próxima vez que suene el silbato, fíjate en tres datos: quién hizo la falta, cuántas lleva ese jugador y cuántas acumula su equipo en el cuarto. Con esas tres cuentas entenderás casi todas las decisiones.
